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Fuentes de financiación de una empresa: guía completa 2026

Fuentes de financiación de una empresa: guía completa 2026

En 2025, y según el XV Informe de la financiación de la PYME en España1, el 51,1 % de las pymes españolas necesitaron acudir a diferentes fuentes de financiación para desarrollar su actividad. Y es que, ya sea para arrancar, consolidarse o expandirse, cualquier empresa puede necesitar acceso a financiación.

¿Pero qué opciones existen y cuál es la mejor opción? A continuación, repasamos las principales alternativas de financiación y las claves para elegir la más adecuada.

¿Qué son las fuentes de financiación de una empresa?

Las fuentes de financiación de una empresa son todos aquellos recursos económicos, tanto propios como ajenos, a los que puede recurrir una compañía para obtener el capital necesario que le permita hacer frente a sus gastos operativos, inversiones o proyectos de crecimiento.

El origen de la financiación puede provenir tanto de los recursos internos de la propia empresa como de fuentes externas. Veamos en más detalles cada una de ellas.

Fuentes de financiación propias (internas)

Las fuentes de financiación propias o internas son aquellas que provienen de los recursos generados por la propia actividad de la empresa, sin necesidad de recurrir a agentes externos.

Son la forma más económica de financiación, ya que no genera costes financieros ni implica endeudamiento. Las principales fuentes de financiación interna son:

Capital social y aportaciones de socios

El capital social se refiere a los fondos iniciales aportados por los socios o accionistas en el momento de la constitución de la empresa o mediante ampliaciones posteriores. Estas aportaciones pueden realizarse en efectivo o en especie, mediante la aportación de bienes muebles o inmuebles que se integran en el patrimonio de la empresa.

Beneficios no distribuidos y reservas

Cuando una empresa obtiene beneficios al cierre del ejercicio, puede optar por retenerlos para reinvertirlos en el negocio. Estos beneficios retenidos se acumulan en las reservas de la empresa y constituyen una fuente de autofinanciación que refuerza la solvencia y autonomía financiera de la compañía.

Amortizaciones

La amortización es el proceso contable mediante el cual se refleja la pérdida de valor que experimentan los activos fijos de la empresa con el paso del tiempo debido al uso, el deterioro o la obsolescencia tecnológica. Al registrar contablemente estas pérdidas de valor como gastos, la empresa reduce su beneficio fiscal, lo que se traduce en un menor pago de impuestos y una mejora del cash-flow.

<h3>Venta de activos<h3>

La venta de activos es otra fuente de financiación interna que consiste en la enajenación de bienes propiedad de la empresa que ya no resultan necesarios para su actividad o que han quedado obsoletos. Esta operación permite obtener liquidez inmediata mediante la conversión de activos fijos en recursos financieros disponibles.

Fuentes de financiación ajenas (externas)

Las fuentes de financiación externas o ajenas son aquellas que provienen de terceros y que implican la captación de recursos financieros externos, generalmente con la obligación de devolución en un plazo determinado y el pago de intereses.

Estas generan un coste financiero y aumentan el nivel de endeudamiento, pero permiten acceder a volúmenes de capital mayores sin tener que esperar a generar recursos propios suficientes.

<h3>Préstamos bancarios a corto y largo plazo<h3>

Los préstamos bancarios son una de las formas más tradicionales y utilizadas de financiación externa. La entidad financiera entrega una cantidad de dinero a la empresa, que se compromete a devolver el importe recibido junto con los intereses pactados en un plazo determinado mediante cuotas periódicas.

Líneas de crédito

Las líneas de crédito son una modalidad de financiación flexible en la que la entidad financiera pone a disposición de la empresa un límite de crédito del que la empresa puede disponer en cualquier momento, sin estar obligada a utilizar la totalidad del importe concedido. La empresa solo paga intereses por el capital utilizado.

Leasing y renting

El leasing y el renting son dos modalidades de financiación que permiten a las empresas utilizar bienes de equipo, vehículos o activos productivos sin necesidad de adquirirlos en propiedad, lo que permite preservar la liquidez y optimizar la gestión del balance. Ambas implican el pago de cuotas periódicas a cambio del uso del bien.

No obstante, en leasing existe la opción de adquirir el bien por un valor residual, mientras que en el renting no existe opción de compra, y al término del contrato el bien se devuelve a la empresa arrendadora (o se renueva el acuerdo).

<h3>Crédito comercial de proveedores/h3>

El crédito comercial de proveedores consiste en el aplazamiento del pago de las compras de materias primas, mercancías, o servicios que la empresa adquiere a sus proveedores habituales. Con plazos de pago de entre 30 y 90 días, y generalmente sin intereses, es una de las fuentes de financiación ajena más accesibles y económicas.

Emisión de bonos y obligaciones (para empresas de mayor tamaño)

La emisión de bonos y obligaciones es un instrumento de financiación a largo plazo que permite captar recursos directamente de inversores o particulares. La empresa emite títulos de deuda que los inversores adquieren a cambio de recibir un interés periódico y la devolución del capital invertido al vencimiento del título.

Fuentes de financiación alternativas y Fintech

En los últimos años, y debido al auge de nuevos modelos de préstamos y negocios digitales, han surgido diversas fuentes de financiación alternativas. De hecho, el 54 % de las empresas españolas ha utilizado algún proveedor de financiación alternativa en los últimos 12 meses2.

El objetivo de estas es proporcionar soluciones más ágiles y accesibles, especialmente dirigidas a pymes y startups o como solución de pago para tiendas online.

Crowdfunding y crowlending

El crowdfunding es un modelo de financiación colectiva que permite a emprendedores y empresas captar pequeñas aportaciones económicas de un gran número de personas a través de plataformas digitales especializadas, generalmente a cambio de recompensas, participaciones en el proyecto o simplemente por motivación altruista.

En el crowdlending los participantes actúan como prestamistas que aportan capital a la empresa a cambio de recibir la devolución del capital prestado más los intereses acordados en un plazo determinado. Esta modalidad resulta especialmente atractiva para pymes que encuentran dificultades para acceder al crédito bancario tradicional.

Business angels y capital riesgo

Los business angels son inversores privados, generalmente empresarios o directivos con experiencia y patrimonio, que aportan capital propio a startups y empresas en fases tempranas de desarrollo a cambio de una participación accionarial en la empresa o futuros beneficios.

El capital riesgo (o venture capital), por su parte, consiste en fondos de inversión especializados que aportan financiación a empresas con alto potencial de crecimiento, normalmente en fases más avanzadas de desarrollo que las financiadas por business angels, a cambio igualmente de una participación en el capital social.

Factoring y confirming

En el factoring la empresa cede sus facturas o derechos de cobro pendientes a una entidad financiera a cambio de recibir el importe de forma inmediata, sin esperar al vencimiento de las facturas. De este modo, la empresa mejora su liquidez y puede disponer de los recursos de manera anticipada.

En el confirming es la empresa compradora quien gestiona los pagos a sus proveedores a través de una entidad financiera. La empresa contrata con el banco la gestión de todos sus pagos a proveedores, y estos pueden optar por cobrar de forma anticipada o esperar al vencimiento pactado originalmente.

Anticipo de facturas

Otra fuente de financiación alternativa es el anticipo de facturas, una solución ofrecida principalmente por plataformas Fintech que permite a las empresas adelantar el cobro de sus facturas emitidas de forma rápida sencilla, sin los requisitos formales ni los plazos de espera que suelen caracterizar al factoring tradicional.

El pago aplazado (BNPL)

El pago aplazado o BNPL (Buy Now, Pay Later) es una modalidad de financiación al consumo que ha crecido a una tasa anual del 19,5% durante los últimos años3.

Si bien es una medida orientada al consumidor final, esta ofrece ciertas ventajas para las empresas que la implementan entre sus métodos de pago, actuando como palanca de tesorería y mejora del cash-flow.

Un comercio, tanto online como físico, puede asociarse con un proveedor BNPL como Alma, el cual gestiona todo el proceso de financiación con el cliente final. El proceso de contratación e integración es sencillo y sin burocracia, lo que acelera el acceso a esta modalidad de pago para todo tipo de negocios

Así, por un lado, el cliente puede realizar sus pagos en 2, 3 o 4 plazos sin intereses, mientras que la empresa recibe el importe total de la venta en un plazo de días. Además, el proveedor se encarga del cobro de cuotas y asume el riesgo de impago. Existen incluso modalidades de pago en 6, 10 o 12 cuotas para financiar tickets más elevados.

Con esto no solo se mejora la experiencia de compra del cliente, sino que también se impulsa hasta un 15 % la conversión y un 80 % el ticket medio4, al tiempo que la empresa optimiza su tesorería sin asumir riesgos de impago. Este aumento del ticket medio impacta directamente en el margen de productos en e-commerce, una métrica clave para la rentabilidad.

Ayudas públicas y subvenciones

Las PYMES también pueden acudir a ayudas públicas y subvenciones como fuente de financiación no reembolsable, es decir, recursos económicos que no requieren devolución y que están diseñados para impulsar la actividad. En España existen diferentes vías;

  • ICO: el Instituto de Crédito Oficial ofrece líneas de financiación a empresas y autónomos con bajos intereses y condiciones favorables.

  • ENISA: la Empresa Nacional de Innovación es una entidad pública que concede préstamos participativos que sin necesidad de garantías ni avales personales, así como por tener un tipo de interés vinculado a los resultados de la empresa.

  • CTDI: el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial concede todo tipo de ayudas financieras destinadas a proyectos de I+D+i.

  • Ayudas autonómicas: cada comunidad autónoma dispone de sus propios programas de ayudas y subvenciones destinados a impulsar el tejido empresarial de su territorio.

  • Kit Digital: el programa Kit Digital ofrece ayudas económicas de entre 2.000 y 12.000 euros destinadas a pymes y autónomos para impulsar la digitalización de sus negocios.

Para encontrar información de subvenciones y convocatorias activas, las empresas pueden utilizar el buscador oficial de la Base de Datos Nacional de Subvenciones (BDNS)5, disponible en el portal del Ministerio de Hacienda y Función Pública.

¿Cómo elegir la fuente de financiación adecuada?

Entre tantas opciones, las empresas deben analizar distintos criterios antes de decidir qué fuente de financiación se adapta mejor a sus necesidades. La elección correcta dependerá de factores como:

  • El destino de los fondos

  • El plazo de devolución

  • El coste financiero

  • La capacidad de endeudamiento de la empresa

  • La dilución del capital

  • Las garantías que exige la fuente de financiación

  • El momento del ciclo de vida de la empresa

  • La urgencia con la que se necesitan los fondos

Cada una de estas variables debe evaluarse de forma conjunta para tomar una decisión informada que no comprometa la estabilidad financiera de la empresa a medio y largo plazo, al tiempo que permita alcanzar los objetivos empresariales establecidos.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las principales fuentes de financiación para una empresa?

Se dividen en dos grandes categorías: fuentes propias o internas, que provienen de recursos internos, y fuentes ajenas o externas, que provienen de terceros y requieren devolución.

<h3>¿Qué diferencia hay entre financiación propia y financiación ajena?</h3<

La financiación propia se genera a partir de los recursos propios de la empresa, y no implica obligación de devolución ni genera costes financieros. En cambio, la financiación ajena proviene de terceros externos y conlleva la obligación de devolver el capital recibido junto con los intereses correspondientes en un plazo determinado.

¿Qué fuentes de financiación son las más comunes para pymes?

Los préstamos bancarios, las líneas de crédito, el crédito comercial de proveedores, el leasing y renting, así como el factoring y las soluciones Fintech de anticipo de facturas, son las fuentes de financiación más habituales entre las pequeñas y medianas empresas en España.

¿Es posible financiar una empresa sin recurrir al banco?

Sí, existen múltiples alternativas de financiación que no requieren acudir a entidades bancarias tradicionales. Las empresas pueden optar por fuentes externas alternativas como el crowdfunding, el crowdlending, los business angels o el capital de riesgo.

¿Qué es la financiación alternativa y para qué tipo de empresas es adecuada?

La financiación alternativa son modalidades de captación de recursos que operan mediante plataformas digitales y nuevas tecnologías para conectar a empresas con inversores o prestamistas de manera directa. Resulta especialmente adecuada para startups, pymes de reciente creación o empresas que no cumplen los requisitos de financiación tradicionales.

Fuentes:

  • https://cesgar.es/wp-content/uploads/2026/04/XV_Informe-financiacion-pyme_Cesgar-2025.pdf

  • https://www.iefweb.org/vi-barometro-empresarial-de-fintech-y-financiacion-alternativa/

  • https://www.funcas.es/odf/compre-ahora-y-pague-despues-evolucion-y-regulacion/

  • Datos internos de Alma

  • https://www.pap.hacienda.gob.es/bdnstrans/GE/es/convocatorias

Publicado el 10/7/2026

Actualizado el 10/7/2026